El aprendizaje es el proceso de adquirir cambios relativamente permanentes en el entendimiento, actitud, conocimiento, información, capacidad y habilidad por medio de la experiencia. La experiencia puede implicar interacción abierta con el ambiente externo, pero también puede implicar procesos cognitivos cubiertos.
El concepto de competencia es diverso, según el ángulo del cual se mire o el énfasis que se le otorgue a uno u otro elemento, pero el más generalizado y aceptado es el de “saber hacer en un contexto”. El “saber hacer”, lejos de entenderse como “hacer” a secas, requiere de conocimiento (teórico, práctico o teórico-práctico), afectividad, compromiso, cooperación y cumplimiento, todo lo cual se expresa en el desempeño, también de tipo teórico, práctico o teórico-práctico. Por ejemplo, cuando alguien lee un texto y lo interpreta (saber hacer) ejecuta una acción (desempeño) en un contexto teórico (contenido del texto). Cuando un mecánico empírico arregla un vehículo (desempeño) aplica un conocimiento práctico en un contexto (situación y condiciones en que se da el desempeño) igualmente práctico.
El aprendizaje significativo tiene congruencia con el enfoque de competencias, esto partiendo de que el proceso del aprendizaje, se origina cuando el profesor espera un cambio en la respuesta de un alumno a un ambiente o concurrencia de circunstancia, cuando el cambio se ha dado, decimos que el aprendizaje ha ocurrido. La única forma de darnos cuenta que este fenómeno ha ocurrido en una persona es descubrir las diferencias significativas de conducta entre las estimaciones distintas. La relación que se hace con las competencias previas es propiciada por el profesor aplicando las condiciones necesarias para que se propicie el aprendizaje.
Otra forma para trabajar las competencias es el aprendizaje situado, al transformar el salón de clases en un contexto en el que los alumnos negocien los significados y recogen sus planteamientos contribuirá a que ellos aprendan con base a la experiencia y desarrollen la competencia del saber hacer en un contexto. En este tipo de aprendizaje el desarrollo de una competencia consistirá en una actividad cognitiva compleja que exige al aprendiz establecer relaciones entre la práctica y la teoría, transferir el aprendizaje a diferentes situaciones, aprender a aprender, plantear y resolver problemas y actuar de manera inteligente y crítica en una situación.